¿Qué es el Trastorno
Obsesivo Compulsivo?

Este tipo de trastorno se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones, que causan deterioro en la calidad de vida de las personas.
Las obsesiones son pensamientos, imágenes e impulsos repetitivos e intrusos que son considerados inaceptables para la persona, que le ocasionan malestar y a menudo están acompañados de alguna forma de resistencia.
El segundo síntoma, que se suceden a las obsesiones y surgen, al menos en un primer momento como respuesta a ellas, son las compulsiones, que son aquellos comportamientos  (por ejemplo: lavarse las manos, ordenar, comprobar las cosas), o actos mentales (por ejemplo: rezar, contar, repetir palabras en silencio), repetitivos que la persona realiza como respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que ha de aplicar de manera rígida. Dichos comportamientos o actos mentales tienen como objetivo prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar o evitar algún suceso o situación temida; sin embargo no están conectados de una manera realista con los destinados a neutralizar o prevenir, o bien resultan claramente excesivos.
De una forma más simple podemos decir que hablamos de una serie de pensamientos que generan ansiedad, denominados obsesiones y para aliviar esta ansiedad, se llevan a cabo una serie de conductas, denominadas compulsiones.

Síntomas y características

Los contenidos más comunes que se encuentran en las obsesiones son:

  • Obsesiones por contaminación (se incluye contaminación por suciedad, gérmenes o virus, fluidos corporales, diferentes sustancias, materiales tóxicos, etc.).
  • Obsesiones por miedo al peligro.
  • Obsesiones por el orden y la simetría.
  • Obsesiones por el propio cuerpo y/o sintomatología física.
  • Obsesiones por pensamientos religiosos, místicos, sacrílegos, blasfemos.
  • Obsesiones por pensamientos con contenido sexual.
  • Obsesiones por necesidad de acumular objetos inútiles, rotos, etc.
  • Obsesiones por pensamientos agresivos o violentos.

Las compulsiones pueden ser expresadas manifiestamente y ser observables o bien ser encubiertas e imperceptibles externamente. Encontramos por tanto un número prácticamente ilimitado de posibles comportamientos compulsivos, ya que cada persona puede crear una conducta concreta con el objetivo de neutralizar su obsesión.

Algunas que podríamos nombrar por su alta aparición en la práctica clínica son las siguientes:

  • Comprobación: Revisión de cierres de llaves de gas, agua, ventanas y puertas cerradas, enchufes conectados etc., o cualquier aspecto que sin su comprobación genere en el paciente la falsa idea de peligro.
  • Limpieza y lavado: La obsesión se centra en ver un potencial foco de suciedad en prácticamente cualquier objeto, manillares de puertas, asientos en lugares públicos: limpian estas superficies con geles desinfectantes, usan pinzas para coger las cosas que después han de tirar, guantes, etc.
  • Repetir acciones: La obsesión aquí se convierte, en una suerte de superstición en la que si se ha tenido “protección” de una manera, se interioriza que es esto lo que “protege”. Bajar los escalones de una forma determinada, ir al baño antes de entrar en el despacho, pasar por el aula siempre primero por una zona de mesas, o en la Iglesia por una zona de bancos, etc.
  • Compulsiones mentales: Es el uso del pensamiento ya sea para estructurar con rigidez un proceso de falsa protección mental o el tiempo invertido en pensamientos completamente recursivos e improductivos. Si pienso en esto quizás evite que suceda algo malo, ante viajes, enfermedades, etc.
  • Orden y simetrías: El orden y simetría de los objetos suponen el objetivo de un falso control y protección de la situación. Ropa ordenada casi milimétricamente, libros en un orden inamovible, etc.
  • Acumulación:  La obsesión sólo produce una acumulación en la que se concede valor de protección a la falsa utilidad o suposición de la misma a los objetos. Acumulan todo tipo de objetos inservibles, aunque reconocen que en este momento no les son de utilidad.
  • Recuentos: “Cada vez que veo una pared de ladrillo o enlosada, lo primero que he de hacer es contar las baldosas o ladrillos; debo repasar las líneas de ese paso de cebra para asegurarme de que son las correctas”.

Tratamiento

En Centro Plenus, realizamos una tratamiento integrativo, utilizando técnicas y tratamientos que han demostrado una mejoría en este tipo de problemáticas. Trabajamos a nivel de pensamientos, manejo de la ansiedad y compresión del trastorno, facilitando así  su mejoría y una mejor calidad de vida.

Se integran técnicas cognitivo conductuales y  de exposición con prevención de respuestas, lo que implica la exposición gradual a objetos temidos u obsesiones, enseñando y entrenando maneras más saludables para el manejo de la ansiedad, para lo cuál se utilizan técnicas de hipnosis clínica y mindfulness.

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